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La unidad cumple este verano cinco años de existencia, tiempo en el que ha atendido a 553 parejas, que debían aguardar un año VIOLETA SANTIAGO En el corto plazo, además, se pasará a abordar 300 ciclos (tratamientos) para, tras un año, alcanzar los 400. (Hasta hoy, el servicio estaba capacitado para poner en marcha unos 200 ciclos anuales). También se iniciará el procedimiento para desarrollar el diagnóstico pre-implantacional. Por esta unidad han pasado 553 parejas desde que se gestó, en agosto de 2003. En este lustro se han logrado 186 embarazos, que se han interrumpido por un aborto en 26 ocasiones. En Valdecilla la tasa de embarazo por transferencia está en el 25,4% y, en este tiempo, el hospital ha sido testigo de cómo casi las tres cuartas partes de los embarazos logrados han sido de un solo saco. Otro 23% han sido gemelares y sólo el 3% han resultado embarazos triples tras el proceso. Alto gasto farmacéutico Las cifras, según Hervás, están en línea con lo que ocurre en otros centros españoles con unidades similares. Estos departamentos exigen la aplicación de técnicas sofisticadas y tienen un alto gasto farmaceútico: una fecundación in vitro cuesta entre 4.000 y 6.000 euros, mientras que un diagnóstico implantacional sale por unos 9.000 euros. Además, están sometidos a continuos cambios tecnológicos y acostumbrados al debate social periódico. En España, por ejemplo, la ley actual sólo permite fecundar tres embriones, algo que al responsable de la URA le parece «muy acertado», ya que los embarazos múltiples «producen una gran cantidad de problemas añadidos», tanto en el propio sistema sanitario como en las familias. En los países nórdicos sólo se permite fecundar un embrión. La edad de la mujer que pretende concebir es de los primeros factores a valorar. El límite actual está en los 40. Un tope también considerado «adecuado» por el experto, pese a que algunas lo denuncian o se quejan. «A partir de los 40, las posibilidades de lograr el embarazo son muy bajas, y los recursos deben dirigirse a las parejas que tienen más posibilidades de tener éxito en el proceso», justifica el doctor Hervás. Cuestión de posibilidad La estadística señala que, en la URA, existen de un 25 a un 30% de posibilidades de un embarazo si se llega con menos de 35 años. Si se tienen entre 37 y 40 años, el porcentaje de éxito baja al 15%. Y en las mayores de 40, sólo se logra el embarazo por fecundación in vitro en un 5% de los casos. Hoy, las cántabras dan a luz con 34,5 años (de promedio). Esta situación contrasta con la de hace poco tiempo, cuando los médicos consideraban «añosa» a las aspirantes a madre de 33 años. «No era frecuente querer un hijo a esta edad e, incluso, se consideraba un riesgo. Hoy, cuando nos llega una de 35, pensamos: por fin una que nos lo va a poner fácil». Textos tomados del periódico online el diario montañés
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